martes, 28 de abril de 2009


“…Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo.
 
Para decir “con dios” a los dos
Nos sobran los motivos.”


Hoy me encuentro, parado en un puerto que suele latir con fuerza.

Mirando el agua, veo la barca, esa que alguna vez me trajo tus tesoros.

Esa que me mostró tu pelo de seda del Japón. Tus ojos, el cacao de Honduras,

Tu sonrisa… Todo el oro del Perú.

Esa barca, bautizada con tu nombre, que me da la espalda y enfrenta el mar.

Barca con bandera pirata, tripulación de bucaneros.

Ya estas mas lejos de mi, cada vez. Este puerto ya no es de tu agrado.

Y sonrío al verte lejos, no me quedan mas lagrimas, no con tu nombre.

Ya no siento rencor, solo duele a veces, raspa, quema… sana otra vez.

Será que este puerto es demasiado para tu barquito, será que te faltan muchos mares,

Muchos años de pirata, un millón de noches tristes… el miedo a perder el alma.

Se que te alejas a gran velocidad, y soy feliz, aunque esté triste,

No estabas lista a anclar, no era el momento ni el puerto.

Todavía te tengo a la vista, no cruzaste el horizonte, tampoco otro barco se acerca.

Por favor no ancles donde mis ojos te encuentren, pega la vuelta antes de la línea

O perdete en ese océano que es universo y mundo.

Es mi corazón, este puerto que te pide piedad.

Son mis ganas de estar bien, mis ojos secos al fin, mi sonrisa que me vuelve a encontrar.

Hoy sigo mirando el mar, sin barcos a la vista, solo el tuyo que se aleja.

Entre el deseo de que vuelvas y que nunca te detengas, aunque nunca que te hundas.



Ya te vuelvo a recordar sonriente, ya no quiero olvidarte… no se si quiero verte.

Quiero ocuparme de mí, porque ya me ocupe de vos, solamente.

Necesito cuidarme un poco, porque vos no podes hacerlo, y no te culpo.

Prefiero no escucharte, porque ese “Te amo” me lastima, y ya no le creo.

Hoy elijo la distancia, porque vos la elegís conmigo.

No soy tu amigo, porque no quiero y porque no puedo.

A mis amigos también los amo, pero no los deseo.

Creí que podíamos ser, que era el momento… el brujo se durmió esta vez.

jueves, 16 de abril de 2009

No mucho que escribir, menos que soñar...
Solo esta realidad repleta del vacio que dejaste.
Se que no estoy solo, nunca estuviste a mi lado, nunca te fuiste.
Se que no estoy ciego, no hay nada donde miro.

Quizas me pierdas, me tuviste por completo...