Hay veces
que uno se encuentra. Encontrarse no es mas que tal vez mirarse, chocar,
hablar, y estar ahí. Cuando me encontré conmigo, me encontré distinto. Pude ver
que ahora soy una persona que antes no era. Cuando trabajaba de vaya a saber uno
que cosa en aquel lugar. No era ni técnico ni policía ni aeroportuario; era
yo pero no el que soy ahora. O era el
que soy ahora, en otras circunstancias Era yo sabiendo que no era yo si permanecía en ese lugar, era yo ansioso por ser yo y nada mas. Era yo tratando de
demostrarle a mi entorno que yo seguía ahí mismo, vivo, pero cansado, peleando
pero aturdido. No se trataba simplemente de ser yo, sino de que los demás se
enteraran de que yo era yo, no otro técnico ni puntual, ni obediente. Pero
tampoco era yo entonces, cuando tenia que forzar mi ser hacia las
circunstancias, era la rebelión de mi yo, era un actor, ya sin sentido. Mi vida
era una película ya monótona aunque entretenida, simpática quizás. Yo era un
actor cansado, cansado de actuar, todo el tiempo actuar, ser yo para alguien
mas.Pero sin mi. En ese absurdo te encontré un día, te mire los ojos, me
hicieron tanto bien. Me encontré con un refugio en esa tormenta tan confusa. Me
llego el amor, pensé, aquí está. Pero en esta película tan clase b, este actor
cliché ya cansado de actuar para a los demás, ya cansado de los demás, se encontró
con tus ojos y tu cuerpo y tu sentimiento tan sensible, tan profundo y
complejo. Solo sabia actuar, ahora contento porque tus ojos me miraban, actuaba
para vos, te hacia reír pero el cliché fue mas grande y la peli mas monotona y
aburrida. Y ya sin demas, sin policía ni seguridad, sin dinero y mucho miedo,
la tierra se movió. Todo se quebró, se demolió. El héroe se asustó y la película fue un fracaso, tu crítica me mató. Pero yo seguia vivo. Me empece a
encontrar, a crecer, a elegir, me encontré solo, acompañado, feliz y triste. Hoy
estoy triste. Estoy mirando para atrás, hoy. Siento que avanzo, pero mirando
hacia atrás, camino hacia delante pero mirando para atrás, y es como retroceder
siempre. Es peligroso me parece. Hoy te extraño y tengo ganas de contarte esto,
pero ya borre tu telefono, y no me lo acuerdo. Se donde vivis, pero cuando las
calles empiezan a encarar caballito o almagro siento un vacio en la boca del
estomago muy parecido al miedo. En el subte cierro los ojos entre malabia y Gardel,
para no verte ni de pedo. Alguna vez te escribí pero es tan difícil escribir lo
que no cabe en el lenguaje.
Pero como
buen cobarde lo voy a escribir en este blog que nadie lee, ni siquiera yo. Como
una botella al mar, confiando en que quizas te llegue, solo si en tus ojos queda
espacio para un mensaje mas de mi amor.
Todos los
dias pienso un ratito en vos, y aunque el amargo me llega a los ojos, es un
momento feliz.
Quiero mirar hacia adelante, y ojalá te encuentre.