lunes, 23 de marzo de 2009




Creí que conocía el amor, entonces te conocí.

Creía que en mi cama dormía en paz, ayer me desvelé mirándote.

Supuse que sabía lo que era la felicidad, hasta que mi casa fue nuestra.

Pensaba que mi casa era hermosa, cuando la convertiste en mágica.

Me convenció Vallejos de que el golpe mas fuerte era el del odio de Dios,

Hoy te despedí en el micro.


Al volver a mi casa, ya nada tuvo sentido.

Busqué tus hebillas en el estante y tu cepillito azul junto al mío.

Tu mochila ya no adornaba el sillón, ni tu bombacha el baño.

Te busqué en la toalla amarilla y en las sabanas revueltas.

Corrí a buscarte al balcón, Malinalli lloró conmigo.


Repletos de amor reímos, pelamos, me golpeaste con acelga.

Enredados en dulzura nos regalamos caricias y besos, con risa y sonrisas.

Tuvimos otra hija, cálido hogar, algún paseo, mil amigos.

Me dejaste malcriarte, te deje hacerme feliz, nos dejamos ser.
Te hablé de corrido, me hablaste. Te dije “te amo...”, me amaste en silencio.


El sol ya no ilumina por las mañanas, no tiene a quien molestar.

El agua de la pecera esta seca, le faltan tus manos curiosas.

La brisa no atraviesa la casa si ya no tiene que bajarte la fiebre.

La caja deambula de noche buscando quien la patee.

Y mis labios están heridos sin besarte los hombros.



Nunca estuve mas completo que viviendo a tu lado.

Nunca tampoco más vacío que al volver de Retiro.

lunes, 9 de marzo de 2009


Hoy jugué con mi perro, y el tuyo.
Leí mi libro, con tus ojos.
Dormí la siesta abrazado a tu cintura.
Te besé el brazo que tenías dormido.

Ayer limpiamos la cocina, juntos.
Jugamos a las cartas, ganaste vos.
Caminamos junto al río, por el barrio de Once.
Acaricié tu pie izquierdo, no te quejaste esta vez.

De un tiempo a esta parte, todo juntos.
Trabajo, juego, amigos y sueño. Todo juego.
Me acompañaste a la terminal, te acompañé al doctor.
Lloramos en el balcón y reímos con la lluvia.

Antes de verte, todo lo hacia solo.
No quería compañía, no querías lastimarme.
Tu amor y mi alegría viajan juntos por el aire.
Santa Fe nunca fue tan pequeña, no nos separa.

Me acompañas siempre y sin embargo…
¡TE EXTRAÑO TANTO FLACA!

martes, 3 de marzo de 2009

CAPACIDADES.


Me preguntaste una noche por qué me enamoré.

Traté de responderte en ese momento, al otro día… en otro momento.

Lo entendí recién.


Me enamoran las capacidades.

Digamos que hay alguien que tiene la capacidad de enamorarme.

La capacidad de quebrarme los labios tirándome un beso con la mano.

De convertir la limpieza de la casa en mi tarea preferida.

Y transformar su pijama en vestido de princesa.


Cuando la miro, sonriendo a la muerte, le regalo mi vida.

Las nubes se guardan la lluvia, para cuidarla, en el monte.

Y el río se calma para que nade tranquila.

Es cuando el fuego se esfuerza por mantenerla caliente,

Que las espinas se clavan par formar parte de ella.


Si yo tuviera capacidades, quisiera que fueran geniales.

Y sería el musgo de la roca que ella acaricia.

Me convertiría en piedra de la tarde para secarla en mis brazos.

¡Lo qué daría por ser El Sol para besarle los hombros!

Agua, botella o bombilla de mate, para posarme en sus labios.


Vos tenés todas estas capacidades.


Yo, en cambio, tengo una sola.


La capacidad para amarte.