
Ya era hora... el minuto de sonreir, el segundo de calma. La eternidad se transforma en paz, y esta en mi carne. Mirando con los sentidos, una porción de ellos basta para reconocer al amor. El amor que respira en cada brisa. Que transpira cada cuerpo, Que protege en cada abrazo. El amor que besa en las sonrisas. El amor me inunda la vida, me dejo flotar. Me deja ser, me dejo ser. Ya era la hora del amor, La hora de Dios, en mí, dentro mio. Como Dios,siempre a tiempo.