lunes, 28 de julio de 2008

Niño que muere mil veces.


Hoy, nuevamente muere el niño en el pequeño galpón.
¿Qué haces allí niño?
¿Acaso juegas? ¿Acaso sufres? ¿Descubres tu cuerpo?
¿Imaginas otro niño desnudo junto a ti?

¿Qué buscas allí niño?
¿A Dios? ¿Al diablo? ¿Tu infierno?
¿Será esa tu vida? ¿Burlaras tu destino?

¿Qué encuentras allí niño?
¿Tu perdición? ¿El comienzo de tu vida adulta?
¿El final de la misma?

¿Quién esta allí contigo?
¿Tu violador? ¿Tu amor? ¿Tu odio?
¿El miedo más profundo? ¿La calma ante la furia?

¿Por qué callas niño?
¿Por miedo? ¿Por amor? ¿Por la culpa?
¿Por sentirte como la hormiga bajo la lupa?
¿Como aquella langosta sin patas para saltar lejos?

¿Por qué vuelves niño?
¿Por qué sangras todavía?
¿Es la herida? ¿Es la vida tu enemiga?

Vive niño, sueña con flores, sueña con fuego donde habitabas el galpón.
Se el ave que vuela desde las brazas.

Vuela niño, Resurge hoy.

martes, 22 de julio de 2008

Te mientes, me miento.


Te digo que te quedes, que te quiero.
Te prometo que te abrazo y no te suelto.
Que te voy a extrañar, y si te vas me muero.

En fin… te miento.

Te adhiero a mi cama con mis brazos de fierro.
Te ato a mi vida con excusas de acero.
Me clavo a tu lado con estacas de celos.

En fin… me miento.

Me dices que amas, me regalas un beso.
Al suelo la ropa y los gritos al cielo.
Y mientras me duermo, tu ceño fruncido y los ojos abiertos.

Al fin me mientes, por fin me miento.

Mirándome lloras, me creías perfecto.
En mi boca, de culpa se te llenan los besos.
Se que sueñas con otro, será mi secreto.

Al fin me mientes, por fin me miento

Caminamos sonrientes y amor nos juramos.
Dos manos tomadas, cuatro dedos cruzados.
La verdad es mentira, la mentira es en vano.

Sobre como el silencio se vuelve vacío.


Me molesta y callo.
Me fascina y, silencio.
Aunque nada suceda, yo trago.

Me duelen los pies y la boca.
Y me como los gritos, mi garganta es un nudo.
Y mi alma es un cayo.

Los dientes se caen por temor a ser vistos.
La lengua se seca del temor al intento.
Las encías se pudren, de esperar mas silencio.

Corazón ya no existe, se canso del encierro.
Un pulmón no responde, un pulmón esta muerto.
El estomago duda si es palabra alimento.

Las frases no dichas se acumulan y explotan.
Revientan sin pausa en la panza o la boca.
Nunca tienen cuidado cuanto vientre destrozan.

Ya nada es interno, no hay frontera que cierre.
De tanto Big Bang interno, la piel no resiste y muere.

Y lo que estaba encerrado vuela por todos lados.
Ya nadie entiende nada, todo sigue guardado.
Ya fuera de tus adentro, ahora por el espacio.

Que agradecidos los dientes, los pies, la panza y la boca.
Ahora descansan libres, de palabras celadoras.
De cayos en todos lados por callar de cualquier forma.

Cuanto mejor hubiese sido lograr empezar a hablar.
Tus palabras tendrían destino.
Y así tu alma un hogar.

Sobre el temor como camino al odio.


Te miro y lo que quiero es perderte.
Sonrío cuando quiero morderte.
Mis ojos son la tristeza y mi corazón el desgarro.

Te abrazo cuando quiero alejarte.
Te beso cuando quiero que vueles.
Y voy gestando este odio bien cerquita de tu pecho.

Te hablare aunque me duela.
Te mirare sin escucharte.
Fingiré que me interesas.

Mantendré la farsa pues me sirve.
Te atare a mis piernas cada día.
Pasare mi vida sin dormir.

Me desnudare a tu lado y dormiré en tu cama.
Te diré te amo cruzando los dedos.
Girare la cara y morderé la almohada.

Estaré siempre a tu lado, y te odio por eso.

Amo tanto la soledad… pero temo tanto al abismo.

…Y me odio por eso.

RESURGIR…


Será cuestión de respirar, solo respirar.
Y quedar desnudo al exhalar.

Y vestirse de fuego con cada brisa que ingresa al alma.
Y hundirse en el fango de nuestro miedo.

Tendré que hallar el fondo, revolcarme en el mas podrido de mis lodos.
Peor que el tuyo, el que ya juzgue, el que todavía pago.

Tendré que entrar a la jaula del tigre, después de haber sido devorado.
Ser la mísera cena de una bestia que habita en mi pecho.
Tan ruda, y asustada como niño por la noche. Tan lejos de la luz.

Tendré que ser conciente del brillo, del que cargo y del que no.
Hare canto de mi grito, y arte de mi huida.

Seré rugido en la maleza y faro en la tiniebla.
Lavando mi impureza descubriré las heridas,
las curaras con tu lengua, tigre de fuego.

Será cuestión de brillar, de salir y volar.
Siendo bestia sin su jaula y rugido sin bozal.
Diré a mi espíritu que vuelva.

Será cuestión de amar, aunque duela, solo amar.

Y que el espíritu acompañe de principio a fin.

Con el fénix en el vientre y los brazos al vacío.
Basta eso, solo eso… y volver a respirar.